Atrás quedó el mes de Mayo y
con él la frase "Sell in May and go away", haciendo referencia a que
mayo es históricamente el peor mes para el mercado norteamericano.
Luego de la
recuperación que tuvieron los mercados desde uno de los peores comienzos de
año, llegaron al quinto mes del calendario a casi 3% de máximos históricos. El
fin de las políticas expansionistas aplicadas por Japón y la recuperación del
dólar frente a las otras monedas hacían pensar de que las estadísticas, otra
vez, no se iban a equivocar.
Pero, ¿qué sucedió finalmente
en este año? ¿La caída de las bolsas, a qué países afectaron?
Al parecer este año la frase iba referida a los emergentes. No sólo
que durante el mes de mayo los principales índices internacionales no cayeron,
sino que incluso lograron cerrar con ganancias. Sin embargo, el destino para
los emergentes no fue el mismo. El Merval (índice representado actualmente
por las 15 empresas que más se transaccionan en la bolsa argentina) cayó en el
mes un 7,59%, mientras que la bolsa de Brasil se desplomó un 10,09%.
El
monto promedio diario negociado en el Mercado de Valores argentino fue de 5292
millones de pesos, de los cuales en acciones sólo fueron 187 millones, un
volumen totalmente paupérrimo que de hecho implicó una disminución del 10%
con respecto al mes de abril.
Del panel general de las
acciones argentinas a lo largo de las 21 ruedas que se negociaron en el mes de
mayo, 51 papeles sufrieron bajas, 19 mostraron alzas y sólo 2 no presentaron
cambios.
Ahora bien, ¿qué deberíamos
esperar en el mes de Junio? ¿A qué acontecimientos hay que estar atentos?
En el marco internacional,
los focos se centran en la reunión de la FED (Reserva Federal de los
Estados Unidos) los días 14 y 15 del presente mes. En las últimas semanas ha
crecido el porcentaje de especialistas que creen que el organismo subirá las
tasas por primera vez desde diciembre del año pasado y por segunda desde el
2009.
Sin embargo, el pasado
viernes salieron los datos de empleo sobre Estados Unidos informando que
se creó en mayo la menor cantidad de puestos de trabajo en más de cinco
años. Esto provocó un debilitamiento del dólar frente al resto de las monedas,
entendiendo que la FED postergaría la suba de junio esperando una mayor
creación del empleo y datos económicos consistentes con un repunte del
crecimiento.
Mientras que el día 23, los
británicos deberán decidir si se quedan o se van de la Unión Europea (conocido
como el BREXIT). Sin lugar a dudas estas dos noticias pueden propiciarle
un shock a los mercados, con lo cual el suspenso se mantendrá unas semanas
hasta la primera de las reuniones.
En el marco local, la bolsa
se encuentra dentro de un canal alcista iniciado en el último trimestre del
2014. Sin embargo, presenta una tendencia bajista de corto plazo aguantando en
los 12.500 puntos, nivel de soporte importante (línea horizontal celeste). El
contexto internacional no parecería ayudar mucho a que esa tendencia se
revierta. De todas formas, las tasas de interés interna y el precio
del dólar son dos variables importantes a tener en cuenta.
El BCRA ha marcado el camino a seguir al volver a bajar las tasas de
corto plazo de las LEBACs en 35 días hasta los 34,25%. Esto de continuar así
favorecerá al Merval no sólo desde el lado financiero al existir la posibilidad
de que cierto volumen migre hacia las acciones sino también desde la economía
real haciendo que las empresas recuperen algo de aire en sus financiaciones.
Por
otro lado, el dólar se encuentra planchado en torno a los 14 pesos, precio no
deseado por casi nadie ya que afecta el nivel de competitividad del país. Si
bien hace 10 días el gobierno presentó en el Congreso el proyecto del Blanqueo
de Capitales, el ciudadano se tomará su tiempo para pensar la posibilidad de
ingresar al circuito su dinero al menos hasta fin de año, ya que después de eso
los costos de hacerlo aumentarán. Con lo cual en el corto plazo no se espera un
efecto del mismo sobre el precio del dólar.
A
medida que las tasas vayan bajando, el precio del dólar vaya subiendo y entren
nuevos fondos a invertir en activos financieros argentinos, el Merval reaccionará
ante estos factores de manera positiva. Sin embargo, no hay que perder de vista
el contexto internacional, ya que no estamos eximidos de la amenaza de posibles
shocks.
Concluyendo,
el timing para determinar el momento de pasarse a renta variable en
Argentina es fundamental. Algunos confían en una recuperación económica en el
segundo semestre y no quieren perderse posibles ganancias, con lo cual están
dentro a la expectativa. Lo recomendable es esperar al cambio de tendencia para
ingresar, sobretodo por que junio será un mes con mucho movimiento y emociones
fuertes.
Fuente: www.cartafinanciera.com




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