ARGENTINA – El blanqueo de
capitales se convirtió en la gran esperanza para un sector inmobiliario que,
más allá del fin del cepo, no termina de despegar.
De acuerdo con los datos de
los escribanos porteños, en los primeros cuatro meses del año el total de
escrituras concretadas en la Capital Federal acumuló una suba interanual del
14,9%, en lo que constituye el mejor cuatrimestre de los últimos años, aunque
todavía no se pueden recuperar los niveles de ventas previos a la
implementación del cepo cambiario.
Frente a este panorama, la apuesta de las
empresas desarrolladoras y las inmobiliarias es que el sector esté entre los
grandes ganadores del régimen de “exteriorización de activos no declarados” que
impulsa el Gobierno.
El mayor optimismo se da
entre los pequeños y medianos desarrolladores, cuyo negocio fue el más
castigado en los primeros meses del año como consecuencia de la aceleración de
la inflación y el temor de los inversores y compradores finales a lanzarse a un
proyecto en cuotas indexadas por el costo de la construcción.
“Tal como se presentó el
proyecto de ley, la posibilidad de traer hasta 300.000 pesos sin penalidad
puede ayudar a reactivar las ventas de proyectos de monoambientes, donde se
puede entrar con un adelanto de menos de 20.000 dólares, mientras que el tope
de $ 800.000 puede funcionar para la entrada en emprendimientos más grandes”,
explica Iuri Izrastzoff, director de la firma Izrastzoff Agentes Inmobiliarios.
“Más allá de que todavía no se conoce cómo quedará finalmente el proyecto, lo
que sí es un cambio en la tendencia para el mercado inmobiliario, porque más de
60 países ya firmaron acuerdos para informarse mutuamente sobre depósitos
extranjeros en cuentas, para que los fiscos de esos países compartan
información. Entre ellos están Uruguay y Suiza, paraísos bancarios de muchos
argentinos. Si este alineamiento se confirma, podría producir una reactivación
nunca vista en nuestro mercado”, agrega el operador inmobiliario.
En el sector además destacan
que desde el anuncio del blanqueo la demanda empezó a dar señales de una mayor
reactivación. “Desde hace un tiempo que el mercado inmobiliario está muy
tranquilo, pero en los últimos días vimos muchas consultas de parte de
inversores y compradores finales, que están a la espera de que se defina el
plan para ejecutar una operación”, explicó Gonzalo Monarca, presidente de Grupo
Monarca.
El optimismo de los
empresarios es acompañado con cierta cautela, a la espera de ver no sólo cómo
finalmente queda el proyecto una vez aprobado por el Congreso, sino también la
redacción de la reglamentación de la ley.
El antecedente del anterior blanqueo
vía los Cedines obliga a los empresarios a mostrarse más prudentes. “Si bien
mucho va a depender de cómo salga la letra chica de la nueva ley, está claro que
si se produce un ingreso de capitales siempre va a tener un impacto positivo en
el mercado inmobiliario. En el caso puntual de los Cedines, si bien sumó algo,
no fue lo que se esperaba”, reconoce el desarrollador Alberto Fernández Prieto.
El ingreso de capitales no
declarados también podría jugar un papel importante en la reactivación de la
demanda de los proyectos dirigidos al segmento más alto del mercado. “Creo que
el blanqueo representa una gran oportunidad que los inversores no van a dejar
pasar. Y en el caso de las desarrolladoras de Puerto Madero, creo que se va a
sentir el impacto en las ventas, en especial frente a la competencia de Miami.
Hoy cuando comprás en Miami nadie te pregunta de dónde sale el dinero, con lo
cual confiamos en que el blanqueo va a tener un efecto positivo en las ventas”,
anticipa Alejandro Ginevra, presidente de la desarrolladora Gnvgroup -, una de
las más activas en Puerto Madero.
Fuente: www.elinmobiliario.com

No hay comentarios.:
Publicar un comentario