La integración de la biotecnología en las
ciudades es lo que está demostrando la startup francesa Glowee, que desarrolló
un sistema de iluminación que usa bacterias modificadas genéticamente (e
inofensivas para las personas). El objetivo de la empresa es utilizar este
método, que no consume energía eléctrica, para iluminar fachadas, monumentos,
vitrinas y espacios públicos, además de paraderos de micros y placas.
La idea nació después que los fundadores de Glowee
vieron un documental sobre peces y animales marinos que producen luz propia. ¿Cómo
transferir ese sistema de la naturaleza para las ciudades? Las bacterias,
que no son tóxicas, reciben un gen de luminiscencia de los calamares y son
cultivadas en una solución con nutrientes y azúcar para multiplicarse.
La luz obtenida por este método es más fría y más
suave. Por lo mismo, puede contribuir para disminuir la “contaminación
luminosa” (como dicen los miembros de Glowee) de las ciudades, además de
la ventaja ecológica de no utilizar energía eléctrica, lo que ayuda a reducir
las emisiones de CO2.
Hasta el momento, la vida útil del sistema es de solo
tres horas, pero la empresa espera que pueda durar todo un mes y que
probablemente podrá ser utilizada en vitrinas francesas a partir de 2017.
Y ya para 2018 se podrían utilizar las luces en fachadas de edificios,
paraderos y placas. Los clientes, sean públicos o privados, pagarán una tasa de
suscripción para que la iluminación sea renovada cada vez que las bacterias
dejen de emitir luz.
Gracias a ese proyecto, Glowee ganó un premio
del polo francés de biotecnologíaGenopole,
uno de los más grandes de Europa en el rubro.
Fuente: www.plataformaurbana.cl



No hay comentarios.:
Publicar un comentario