Un reciente estudio publicó
que más de la mitad de las imágenes de usuarios en redes sociales tienen alguna
alteración digital -desde filtros sencillos hasta trabajos complejos de
edición-.
Varios teóricos han concluido que esta manipulación parte de un sentido
de auto validación con la sociedad, en particular con nuestro círculo semi
cercano. Todos tenemos aspiraciones y deseos que enmarcamos en las fotos que
subimos a las redes. En pocas palabras, todos creamos a un “gemelo guapo” que
cumple con nuestra proyección de vida.
El gemelo guapo
solo está en los mejores eventos. Acostumbra los mejores atuendos y
curiosamente solo aparece donde el ángulo de la cámara le favorece. Viaja más
que el resto de la gente y come regularmente platillos de alta cocina.
Así poco a poco se va
cristalizando el reflejo creado de nuestra propia vida que cuidadosamente
curamos y manipulamos antes de exponerla al resto del mundo.
De manera
concordante, al estar navegando por las redes sociales ya sea Instagram,
Facebook u otras, tendemos a ser atraídos por aquellas fotos que reflejan ese
estilo de vida al que aspiramos. Solamente volteamos a ver aquella perfección
que rebasa a nuestro gemelo guapo –porque a través de esas imágenes refinaremos
aún más nuestra propia esencia digital-. Este ciclo se repite prácticamente sin
un inicio ni final, múltiples veces al día, en cada interacción.
Este fenómeno, junto con la
infoxicación, ha
creado la generación con el ojo más discriminante en la historia. Una
generación que está acostumbrada a inconscientemente descartar material
publicitario, como si no estuviese ahí. Para llegar a llamar la atención de
esta nueva generación de compradores se requiere de contenido altamente
segmentado y quirúrgicamente reflexivo. Solamente las marcas peligrosamente
perfectas podrán robarse unos segundos de la vida de su tribu (antes segmento
de mercado).
Para esta nueva
dinámica de la era social, la reflexividad visual será un ingrediente básico de
cualquier campaña publicitaria. Mensajes cargados de significado casados con
fotografías relevantes y muy específicas serán el único puente para entrar a la
mente de este nuevo tipo de comprador que busca el set de su próxima “selfie”
en todas las publicaciones con las que tiene contacto.
Fuente: www.grupo4s.com



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