Construir edificios
eficientes en sus aislaciones y cerramientos, analizar el equipamiento
tecnológico más eficiente como el uso y mantenimiento, y pensar en sistemas
cada vez más accesibles para la generación propia de energía. El desafío que
enfrentan los profesionales.
En el marco de los recientes
aumentos de tarifas, se destaca una preocupación que está creciendo: la
eficiencia energética. Desde el Consejo Profesional de Ingeniería Civil se
plantea el modo más efectivo de reducir el gasto de energía en edificios, en
tres niveles de abordaje. En primer lugar la construcción misma de un edificio,
siguiendo luego por el uso de equipamiento de climatización e iluminación,
-entre otros tantos componentes-, y en tercer lugar la posibilidad cada
vez más factible de la generación de energías adicionales renovables que
pudieran ser producidas por el mismo edificio.
El Ing. Ramón Eyras y el
Arq. Ismael Eyras, expertos en la temática, explican: “Respecto de la primera
solución al problema, los constructores deben tener muy en cuenta el proverbio
“la energía más barata es la que no se gasta”. Para ahorrar energía utilizada
en acondicionamiento térmico es necesario fundamentalmente lograr que aquella
energía que brindamos sea mínima y que, por otra parte, se conserve. Para eso,
es preciso mejorar la calidad de las aislaciones térmicas e hidrófugas en toda
la envolente edilicia. Debe tenerse en cuenta entre otros factores la elección
de las ventanas, ya que generan hasta el 57% de las pérdidas y ganancias de
energía en climatización. En Argentina tenemos un clima beneficioso y poco
exigente respecto de la conservación de la energía, por lo que no resulta
prioritaria la colocación de sistemas de aberturas tan exigentes como en otras
latitudes, donde el doble vidriado hermético es un estándar para la
construcción; sin embargo resultan necesarias carpinterías que brinden
estanqueidad y eviten los puentes térmicos. Asimismo, algunos elementos muy
simples para proteger las ventanas, como las persianas o las celosías, generan
ahorros muy importantes por la protección frente a los rayos solares y la aislación
de pérdidas y ganancias de calor.
El segundo nivel de
soluciones está en las decisiones que se toman para los equipamientos eléctrico
y de gas del edificio, especialmente en los sistemas de climatización. Hoy en
día, ante la revisión completa del cuadro tarifario, y los aumentos más
significativos en el gas resulta dificultoso pronunciarse acerca de cuáles
sistemas –alimentados por gas o electricidad- resultan más económicos. Dentro
de los sistemas alimentados por gas, resultan de mayor eficiencia aquellos
sistemas de calefacción centralizados y por agua caliente con pisos radiantes,
ya que sus calderas trabajan a menor temperatura y la distribución del calor es
mayor y uniforme.
“Respecto de los equipos de
acondicionamiento térmico que funcionan con energía eléctrica, los más
eficientes son los sistemas de aire acondicionado del tipo frío calor, si se
los compara con calefactores eléctricos de aceite o estufas de cuarzo.
¿Es posible aplicar energías
renovables en Argentina?
“El tercer nivel de solución
para la eficiencia energética es lograr que un edificio pueda generar su propia
energía, a través de sistemas renovables como paneles solares fotovoltaicos o
térmicos, generadores de energía eólica o intercambiadores geotérmicos. Dadas
sus condiciones geográficas y latitudes, Argentina se encuentra entre los 5
mejores países del mundo para aprovechar la energía solar fotovoltaica. Además
cuenta con planicies de altura, de gran insolación y baja temperatura lo cual
resulta ideal para la instalación de grandes plantas de generación
fotovoltaica. Los módulos solares fotovoltaicos tienen por ahora un costo muy
alto para ser aplicados en emplazamientos donde se cuenta con red de
distribución eléctrica, y en cambio se instalan como solución adecuada en
poblaciones donde resultaría costoso llegar con el tendido de la red eléctrica
tradicional”.
Fuente: www.prensarealestate.com

No hay comentarios.:
Publicar un comentario