Los planes de largo plazo
que París está impulsando para mejorar la calidad de
vida de sus ciudadanos abarcan temas con los que se relacionan diariamente,
tales como áreas verdes, espacios públicos y movilidad urbana, entre otros.
En este sentido, destaca el
proyecto que busca aumentar los espacios públicos en torno al río Sena, el
plan para posicionar a la ciudad como la capital
mundial del ciclismo urbano en 2020 y el programa para lograr
que un cuarto de
la superficie urbana sean áreas verdes en el mismo año.
Este último plan
incluye a su vez varias opciones de participación ciudadana. Una de ellas
es el programa “Verde cerca de mí” que tiene como objetivo que los mismos
parisinos sean jardineros en sus barrios, eligiendo lugares cercanos a sus
viviendas que les gustaría intervenir con nuevos árboles, huertos urbanos
o jardineras para que sean más acogedores.
Otra alternativa es el nuevo
plan “Parisculteurs”, una iniciativa que apunta a emprender una transformación ecológica de la
ciudad mediante la
creación de 100 nuevas hectáreas de áreas verdes en 40 azoteas, fachadas y
muros que deberían estar listas en 2020.
Acerca de esta
iniciativa, el ayuntamiento dio a conocer recientemente los detalles para
participar. Se trata de un llamado al que pueden postular agricultores,
arquitectos, artistas, empresas, jardineros y organizaciones de la sociedad
civil de todo el mundo, para que elaboren propuestas que conviertan los
lugares mencionados y de los cuales un tercio deben ser para agricultura urbana.
Por ahora, los interesados
pueden integrarse al grupo Les
Paris-culteurs en LinkedIn, en donde el ayuntamiento estará
informando constantemente sobre la convocatoria.
El listado de los 40 sitios escogidos
para que sean intervenidos se dará a conocer en abril de este año y se espera
que las propuestas tengan medidas de diferentes especialidades, tales como aeroponía, que se caracteriza por no
necesitar de suelo; acuiponía, que requiere de la presencia de peces para que
sus desechos sean utilizados como abono de las plantas; huertos urbanos,
jardineras o permacultura.
Este plan, que tiene la
intención de recuperar espacios públicos que hoy en día no se usan, a pesar de
su potencial para transformarse en nuevas áreas verdes, comparte una tendencia
que cada vez se está extendiendo más en las ciudades y que consiste en
aprovechar los techos, o
quinta fachada, como un área sustentable.
Al respecto, las ciudades
que han adoptado esta tendencia son Copenhague, la
que en su política publicada en 2014 para convertirse en la primera ciudad
del mundo en ser carbono neutral en 2025, estableció que cada edificio
que se construya debe tener una azotea verde.
Similar es el caso de
Recife, en Brasil, que en abril del año pasado aprobó una ley para que los nuevos edificios que tengan más
de 4 pisos y áreas construidas superiores a 400 metros cuadrados, incorporen
obligatoriamente un techo verde.
Buenos Aires también
cuenta con una ley desde
el 2012 que promueve la construcción de estos espacios verdes. En
la capital argentina se acordó quienes construyan y mantengan las azoteas
verdes, pueden tener una rebaja en el impuesto de alumbrado, barrido y
limpieza.
En el caso de París, la
Asistente Ejecutiva del Ayuntamiento de París encargada de los espacios verdes,
Penélope Komites, dijo sobre el proyecto que se trata de “una vegetación particular que contribuya a la
biodiversidad de París y a la gestión del agua”.
Fuente: www.plataformaurbana.cl


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