Cómo funciona el mercado de
alojamientos temporarios en este partido de la zona norte del GCBA.
Los productos más exitosos y las características del público-target.
Crece la oferta de hoteles,
bed and breakfast y departamentos de alquiler para turistas en el partido de
Vicente López. Entre todas, ya suman más de 30 las propiedades de este tipo y
la mayoría está ubicada en los barrios del Este. La proliferación de opciones
se aceleró en los últimos tres años. Es, por un lado, una consecuencia del boom
inmobiliario, que arrancó en el corredor de avenida del Libertador hace una
década. Por otro, una extensión del desarrollo del rubro en CABA. Hay desde
alternativas de categoría hasta casonas antiguas recicladas, donde los mismos
vecinos abren sus puertas y atienden a los huéspedes. Como ventajas de la zona,
promocionan la tranquilidad, la seguridad, el entorno verde y la cercanía con
Aeroparque, más atracciones como el Puerto de Frutos de Tigre, La Rural y
Tecnópolis.
Silvina Moreno vive en la
casa que funcionaba como hogar del jefe de la estación de Florida Este. La
construyeron en 1879 y todavía se ven las influencias inglesas y ferroviarias.
Decidió convertirla en un bed and breakfast. “Cuando arrancamos, hace poco
menos de tres años, el nivel de turismo era muy bajo. Siempre había algún
motivo relacionado con cualquier otra cosa por el que venían los huéspedes,
desde el casamiento de un pariente hasta un tratamiento médico. En poco tiempo,
eso varió”, cuenta Moreno, dueña de “Florida y Roja”, ubicado en Urquiza entre
Liniers y J. M. Paz. “Empezaron a venir argentinos del interior por turismo de
fin de semana. Ahora también recibimos turistas y empresarios de Latinoamérica
que llegan a ver qué negocios o inversiones se pueden hacer acá”, agrega.
Los hospedajes se concentran
en en el Este, en los barrios Olivos, Florida Este, La Lucila y Vicente López.
En el Oeste está el Hotel Munro, con 40 años de historia en el partido. Un tiempo
similar tiene el Hotel Vicente López, en Libertador al 900, pionero en la zona.
Durante años, esas fueron unas de las pocas opciones hoteleras del Distrito.
Pero el mapa cambió.
Hoy hay fundamentalmente
tres alternativas. Las más nuevas son las casonas convertidas en bed and
breakfast, donde los dueños ofrecen hospedaje y desayuno. A veces con baño
privado y otras compartido, remiten a una versión familiar de los hoteles
boutique de Palermo. Aparecieron también departamentos de alquiler temporario
ofrecidos en los circuitos web de turismo, que ya suman más de una docena. Y
hospedajes con servicios clásicos orientados a los que viajan por negocios.
“El 95 % de nuestra
ocupación es público corporativo. Los empresarios que vienen son de otros
puntos de Argentina o de Uruguay, Brasil o Chile. Ultimamente tenemos también
equipos de fútbol, que buscan la tranquilidad del lugar”, cuenta Fernando
Vautier, gerente operativo del Hotel Ramada, uno de los primeros que se instaló
en la zona a partir del boom inmobiliario del Bajo, que tiene 113 habitaciones
y es el de mayor categoría del distrito con cuatro estrellas. “La zona creció.
Cuando abrimos era un problema la falta de restoranes y hoy a pocas cuadras hay
al menos siete”, agrega.
En los bed and breakfast más
nuevos hay trabajadores, pero también turistas del interior del país y hasta
extranjeros. Eligen quedarse lejos del ruido porteño, pero bien conectados por
el transporte público. “Es salir de la hotelería estándar e impersonal, y del
estrés del centro. Es como viajar al Buenos Aires de antaño en casas que ya no
se ven”, resume Ernesto, huésped de un bed and breakfast local. En general son,
además, más económicos que Palermo y San Telmo. Se puede pagar $ 1.100 por un
hospedaje para dos personas con baño privado, desayuno, cocina y pileta.
Los departamentos tienen un
público similar, entre turismo y corporativo. Para atraer inquilinos, la
mayoría saltea las inmobiliarias tradicionales y opta por sitios web como
Airbnb y Booking, que permiten abonar con tarjeta. Una noche va de $ 600 a $ 1.500.
Cerca del río, el precio sube.
La ocupación es buena: en la
mayoría cuenta que el promedio supera el 70 % y que no es inusual que se
llenen. Muchos usan los paseos cercanos para ofrecer promociones, como
Tecnópolis. Un cambio clave que sirvió para impulsar la zona, sostienen en los
alojamientos, fue la renovación y la mejora en la frecuencia del Tren Mitre,
que permite a los visitantes ir y venir a Capital y Tigre.
Fuente: www.arq.clarin.com

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