El valor del mercado
inmobiliario se mueve con números y datos astronómicos, al punto que la cifra
manejada significa el 60% de activos de inversión convencional. Algo
extraordinario, si tomamos en cuenta que el registro constituye un importante
arsenal de la riqueza nacional.
Vuelve a ser el sector residencial el de mayor
peso a la hora de sacar las cuentas. Impresiona el 75 por ciento del valor
total de la propiedad inmobiliaria global, casi 3 veces superior al PIB
mundial.
Los cálculos de la consultora inmobiliaria
internacional Savills, son claros: “El valor total de las propiedades
inmobiliarias del mundo alcanzó la cifra de 217 billones de dólares (unos 200
billones de euros) en 2015”.
El sector residencial tiene la mayor extensión de
propiedad con aproximadamente 2,5 miles de millones de hogares, y está más
estrechamente vinculado con la riqueza de la población, indica Savills, que
además sacó las cuentas de la totalidad de los bienes raíces, incluidas los
terrenos de explotación agrícola y forestal.
Si tomamos como referencia el valor del oro
extraído en el planeta en todo el año es sencillo analizar el fenómeno. El
preciado metal equivale a unos seis billones de dólares (5,5 billones de
euros), y si lo comparamos con el valor del inmobiliario, el oro queda en
ridículo en una proporción de 36 a 1, afirman algunos especialistas.
Yolande Barnes, directora de análisis global en
Savills explica como incide el papel del sector en las economías de todo el
mundo. “El valor total de la propiedad inmobiliaria excede -en casi un tercio-
el valor total de las acciones negociadas a nivel global y de los instrumentos
de deuda titulizada juntos”.
La experta añade que “el negocio inmobiliario se
verá más afectado por las condiciones monetarias mundiales y por la actividad
inversora; y a su vez, es el que tiene el mayor poder de impacto en las
economías nacionales e internacionales.”
En los últimos años, el movimiento de la
actividad inversora, y el aumento de capital para invertir han estado muy
presentes en los principales mercados inmobiliarios. Este factor ha derivado en
el incremento de precios en la mayoría de los casos.
Estadísticas de fuentes oficiales revelan que las
casas constituyen el componente principal del valor global inmobiliario que
asciende los 150 billones de euros. En el sector residencial se archivan cerca
de 2.500 millones de hogares, indicador estrechamente vinculado con la riqueza
de la población.
Países en constantes vías de desarrollo como
China representan gran parte del valor total de bienes residenciales. El mayor
peso de los mismos se encuentra en las naciones de la zona oeste del planeta,
en especial en América del Norte, que a pesar de solo contar con el 5% de la
población global, luce el 21 por ciento del estimado completo de los activos
residenciales del mundo.
En nuestro continente, particularmente en Estados
Unidos y Canadá, la tendencia dominante es más pronunciada en los mercados
terciarios; mientras el territorio europeo supone una cuarta parte del valor
total de activos. Asia y Oceanía contienen el 22%. Quedan rezagadas las
naciones Sudamérica, Oriente Medio y África con sólo el 5 por ciento.
La cuantía de las propiedades comerciales de
pequeño formato, ubicado en barrios y talleres de menos recursos no se incluyen
en los cálculos antes mencionados, referentes a los mercados inmobiliarios
terciarios; aunque significan componentes a tener en cuenta en el propio
crecimiento económico, especialmente en zonas en vías de desarrollo.
En cuanto al valor de las tierras agrícolas y
forestales, estimados en 24 billones de euros, la parte más significativa es
propiedad de firmas no inversoras, las cuales tienen el objetivo de irrumpir definitivamente
en las economías emergentes, en un sector con gran potencial de inversión.
Fuente: www.bienesraicesamerica.com

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