martes, 12 de julio de 2016

MIAMI, FAVORITA DE CADENAS HOTELERAS

Cinco marcas de hoteles inauguran su primera propiedad en Miami este verano. La ciudad tiene mayor atractivo que Nueva York porque hay menos competencia. Los nuevos hoteles son Atton Brickell Miami, EAST Miami, Fasano Residences + Hotel Miami Beach, ME Miami, Pullman Miami Airport Hotel y Roam.

A los ojos de los hoteleros del mundo, Miami ha crecido hasta convertirse en la ciudad atractiva, bien ubicada y global que esperan que sea.
Con todos los factores ahora alineados, ellos hacen sus maletas para viajar hacia el sur de la Florida.
Cinco marcas internacionales de hoteles abrirán sus propiedades locales antes del fin del próximo mes. Otra tiene programado abrir en el 2018. Los nuevos nombres: Atton, EAST, Fasano, Meliá, Pullman y Roam.

Cada uno ha elegido a Miami como su primer puesto de avanzada sobre otras ciudades por mucho tiempo fiables como Nueva York y Los Angeles, que han integrado juntas el mayor influjo de marcas internacionales en años recientes.
Miami tiene los ingredientes ideales para inversionistas con ambiciones: reconocimiento global, clientela diversa, precios (lo suficientemente) asequibles y un escenario artístico en ciernes.
“Miami captura todo su potencial”, dijo Francisco Levine, director general de Atton Hotels, de Chile, que abrirá su primera localidad en EEUU en Brickell el 1 de julio. “Está muy bien localizada en la región, tiene buen clima, es muy llamativa para los estadounidenses, tiene atractivo para los latinoamericanos y todo eso crea un ciclo de alimentación de todo ese turismo y avances artísticos”.

Tener las llaves hacia América Latina le da a Miami ventaja sobre otros destinos estadounidenses. A pesar de la gran recesión que viven, más brasileños vinieron en el 2015 que cualquier otro grupo, al llegar a casi 750,000 visitantes, de acuerdo con la Oficina de Convenciones y Visitantes del Gran Miami.
“La mayoría de los latinoamericanos vienen a través de Miami, así que allí hay una gran sinergia con las técnicas de marca, la conciencia de marcas y la distribución”, dijo Levine. “A Miami le va bien cuando a América Latina le va mal”.
Aunque la estrecha relación entre Miami y América Latina no es nueva, sí lo es el crecimiento de la resonancia global de esta ciudad como destino.

Un buen ejemplo: la mayoría de las nuevas marcas no son de América Latina.
Miami como una ciudad internacional –no una ciudad extensión de América Latina– es lo que también la hace atractiva a las marcas hoteleras de otras esquinas del mundo.
Casi la mitad de los turistas de Miami el año pasado fueron internacionales. La ciudad recibió a 7.5 millones de viajeros internacionales en el 2015, un 3.4 por ciento más que el año anterior, de acuerdo con la oficina de turismo.

Las razones por las que las cadenas de hoteles eligen a Miami:
▪ ME de España, de la marca Meliá, se vio atraído por un escenario floreciente para las artes y la cultura.
▪  Pullman Hotels, de Francia, escogió a Miami debido a que el destino tiene un atractivo global y lazos con la marca (la compañía matriz AccorHotels tiene un hotel Sofitel cerca del Aeropuerto Internacional de Miami que se convirtió en una propiedad de Pullman).
▪ Roam, con una primera localidad en Bali, encontró la propiedad y el ambiente correctos para un proyecto como ningún otro.
▪ Atton y la marca de lujo Fasano, enfocados en el viajero de negocios, desean aprovechar la conexión de Miami con América Latina.
▪ La marca asiática EAST trae un hotel como parte de su desarrollo del Centro de la Ciudad de Brickell.

Las nuevas marcas serán capaces de cobrar algunas de las tasas de habitación más caras del país. En el 2015, el precio de la habitación promedio era de $195.75 por noche, ocupando el cuarto lugar en la lista de los más altos en EEUU, lo que representa un aumento de casi un 6 por ciento con respecto al 2014.
Eso hace a Miami competitivo contra otros grandes mercados como Nueva York, que tiene los mayores precios para habitaciones en el país, pero donde los valores de la propiedad y la saturación de hoteles hace difícil invertir, dijo Robert Finvarb, director general de la compañía de inversiones inmobiliarias y construcción Robert Finvarb Companies.

“En Miami, especialmente en La Playa, hay mucho menos competencia [que en otros grandes mercados] y se puede obtener una mejor lectura de cómo le va a su producto que en Nueva York, donde hay seis o siete hoteles en cada cuadra”, dijo Finvarb.
“Miami es tan bueno suministrando terreno para conceptos, ya sea en hoteles como en otras industrias, y apela a nuestro ADN, nuestra diversidad y nuestro eclecticismo”, agregó Rolando Aedo, el funcionario jefe de mercadeo para la oficina de turismo.
Quizás el mayor indicador de la evolución de Miami, sugieren expertos, es un nuevo concepto de coexistencia que tiene su residencia en el histórico Miami River Inn.

El Roam, con sede en Nueva York, diseñó para dar a los trabajadores lejanos un lugar para estar y convivir los unos con los otros, sólo tenía otra localidad –en Bali– hasta que su cofundador y director general, Bruno Haid, escuchó de la ex casa de huéspedes construida en 1906 en Miami. El se asoció con la urbanizadora local Avra Jain, quien renovó por completo la propiedad y la convirtió en la insignia de Roam en EEUU.
“Esto es para los jóvenes que desean un lugar más experimental, en vez de disponer de grandes espacios donde no están todo el día”, dijo Jain. “Eso que ocurre primero aquí en Miami habla de cuan progresista es la ciudad en este momento”.

Cuatro casas pintadas en tonos pastel de amarillo, rosado, azul y verde, que sirve cada una a un aspecto de la experiencia Roam: coexistir, trabajar juntos, relajarse juntos y comer juntos. Los huéspedes pueden quedarse en una de las 38 habitaciones por $500 a la semana o $1,600 al mes. Es parte de un lugar para anunciar y seleccionar viviendas como Airbnb, parte hotel, parte residencial, con una experiencia más consistente y una mentalidad colectiva. Roam abrió este mes una tercera localidad en Madrid.
Desde un rincón más tranquilo de Brickell, es casi perceptible a lo largo de los 7.8 acres de Simpson Park, la imagen de Miami desde el punto de vista de un hotelero internacional. Desde el ventanal del piso al techo de una suite ejecutiva de esquina en Atton Brickell Miami, se pueden ver las grúas de construcción de Brickell, un parque protegido y el mar. Una línea del Metrorail cruza por debajo.

Los esfuerzos por crear más opciones de tránsito, como el tren Brightine entre Miami y Orlando, es uno de muchos aspectos que ayudan a vender a Miami, dijo Karyl Argamasilla, abogada del grupo hotelero en la firma legal local Bilzin Sumberg.
“Se hace una ciudad más caminable, una ciudad más conectada. Estas marcas hoteleras se aprovechan de eso, y se colocan ellas mismas en estos lugares estratégicos para estos tipos [de empresas]”, agregó.
Levine, director general de Atton, llegó por primera vez a Miami hace 20 años, dijo, antes de la conectividad y de las ideas de expandirse hacia el resto de Estados Unidos.

Ahora, sin embargo, “aprovechamos un buen momento”, manifestó Levine. “Para nosotros, Miami es la primera elección”.

Fuente: www.resmallc.com

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