Cinco marcas de hoteles
inauguran su primera propiedad en Miami este verano. La ciudad tiene mayor
atractivo que Nueva York porque hay menos competencia. Los nuevos hoteles son
Atton Brickell Miami, EAST Miami, Fasano Residences + Hotel Miami Beach, ME Miami,
Pullman Miami Airport Hotel y Roam.
A los ojos de los hoteleros del mundo, Miami ha
crecido hasta convertirse en la ciudad atractiva, bien ubicada y global que
esperan que sea.
Con todos los factores ahora alineados, ellos
hacen sus maletas para viajar hacia el sur de la Florida.
Cinco marcas internacionales de hoteles abrirán
sus propiedades locales antes del fin del próximo mes. Otra tiene programado
abrir en el 2018. Los nuevos nombres: Atton, EAST, Fasano, Meliá, Pullman y
Roam.
Cada uno ha elegido a Miami como su primer puesto
de avanzada sobre otras ciudades por mucho tiempo fiables como Nueva York y Los
Angeles, que han integrado juntas el mayor influjo de marcas internacionales en
años recientes.
Miami tiene los ingredientes ideales para
inversionistas con ambiciones: reconocimiento global, clientela diversa,
precios (lo suficientemente) asequibles y un escenario artístico en ciernes.
“Miami captura todo su potencial”, dijo Francisco
Levine, director general de Atton Hotels, de Chile, que abrirá su primera
localidad en EEUU en Brickell el 1 de julio. “Está muy bien localizada en la
región, tiene buen clima, es muy llamativa para los estadounidenses, tiene
atractivo para los latinoamericanos y todo eso crea un ciclo de alimentación de
todo ese turismo y avances artísticos”.
Tener las llaves hacia América Latina le da a
Miami ventaja sobre otros destinos estadounidenses. A pesar de la gran recesión
que viven, más brasileños vinieron en el 2015 que cualquier otro grupo, al
llegar a casi 750,000 visitantes, de acuerdo con la Oficina de Convenciones y
Visitantes del Gran Miami.
“La mayoría de los latinoamericanos vienen a
través de Miami, así que allí hay una gran sinergia con las técnicas de marca,
la conciencia de marcas y la distribución”, dijo Levine. “A Miami le va bien
cuando a América Latina le va mal”.
Aunque la estrecha relación entre Miami y América
Latina no es nueva, sí lo es el crecimiento de la resonancia global de esta
ciudad como destino.
Un buen ejemplo: la mayoría de las nuevas marcas
no son de América Latina.
Miami como una ciudad internacional –no una
ciudad extensión de América Latina– es lo que también la hace atractiva a las
marcas hoteleras de otras esquinas del mundo.
Casi la mitad de los turistas de Miami el año
pasado fueron internacionales. La ciudad recibió a 7.5 millones de viajeros
internacionales en el 2015, un 3.4 por ciento más que el año anterior, de
acuerdo con la oficina de turismo.
Las razones por las que las cadenas de hoteles
eligen a Miami:
▪ ME de España, de la marca Meliá, se vio
atraído por un escenario floreciente para las artes y la cultura.
▪ Pullman Hotels, de Francia, escogió
a Miami debido a que el destino tiene un atractivo global y lazos con la marca
(la compañía matriz AccorHotels✔ tiene un
hotel Sofitel cerca del Aeropuerto Internacional de Miami que se convirtió en
una propiedad de Pullman).
▪ Roam, con una primera localidad en Bali,
encontró la propiedad y el ambiente correctos para un proyecto como ningún
otro.
▪ Atton y la marca de lujo Fasano, enfocados
en el viajero de negocios, desean aprovechar la conexión de Miami con América
Latina.
▪ La marca asiática EAST trae un hotel como
parte de su desarrollo del Centro de la Ciudad de Brickell.
Las nuevas marcas serán capaces de cobrar algunas
de las tasas de habitación más caras del país. En el 2015, el precio de la
habitación promedio era de $195.75✔ por noche, ocupando el cuarto lugar en la lista de los más
altos en EEUU, lo que representa un aumento de casi un 6 por ciento con
respecto al 2014.
Eso hace a Miami competitivo contra otros grandes
mercados como Nueva York, que tiene los mayores precios para habitaciones en el
país, pero donde los valores de la propiedad y la saturación de hoteles hace
difícil invertir, dijo Robert Finvarb, director general de la compañía de
inversiones inmobiliarias y construcción Robert Finvarb Companies.
“En Miami, especialmente en La Playa, hay mucho
menos competencia [que en otros grandes mercados] y se puede obtener una mejor
lectura de cómo le va a su producto que en Nueva York, donde hay seis o siete
hoteles en cada cuadra”, dijo Finvarb.
“Miami es tan bueno suministrando terreno para
conceptos, ya sea en hoteles como en otras industrias, y apela a nuestro ADN,
nuestra diversidad y nuestro eclecticismo”, agregó Rolando Aedo, el funcionario
jefe de mercadeo para la oficina de turismo.
Quizás el mayor indicador de la evolución de
Miami, sugieren expertos, es un nuevo concepto de coexistencia que tiene su
residencia en el histórico Miami River Inn.
El Roam, con sede en Nueva York, diseñó para dar
a los trabajadores lejanos un lugar para estar y convivir los unos con los
otros, sólo tenía otra localidad –en Bali– hasta que su cofundador y director
general, Bruno Haid, escuchó de la ex casa de huéspedes construida en 1906 en
Miami. El se asoció con la urbanizadora local Avra Jain, quien renovó por
completo la propiedad y la convirtió en la insignia de Roam en EEUU.
“Esto es para los jóvenes que desean un lugar más
experimental, en vez de disponer de grandes espacios donde no están todo el
día”, dijo Jain. “Eso que ocurre primero aquí en Miami habla de cuan
progresista es la ciudad en este momento”.
Cuatro casas pintadas en tonos pastel de
amarillo, rosado, azul y verde, que sirve cada una a un aspecto de la
experiencia Roam: coexistir, trabajar juntos, relajarse juntos y comer juntos.
Los huéspedes pueden quedarse en una de las 38 habitaciones por $500 a la
semana o $1,600 al mes. Es parte de un lugar para anunciar y seleccionar
viviendas como Airbnb, parte hotel, parte residencial, con una experiencia más
consistente y una mentalidad colectiva. Roam abrió este mes una tercera
localidad en Madrid.
Desde un rincón más tranquilo de Brickell, es
casi perceptible a lo largo de los 7.8 acres de Simpson Park, la imagen de
Miami desde el punto de vista de un hotelero internacional. Desde el ventanal
del piso al techo de una suite ejecutiva de esquina en Atton Brickell Miami, se
pueden ver las grúas de construcción de Brickell, un parque protegido y el mar.
Una línea del Metrorail cruza por debajo.
Los esfuerzos por crear más opciones de tránsito,
como el tren Brightine entre Miami y Orlando, es uno de muchos aspectos que
ayudan a vender a Miami, dijo Karyl Argamasilla, abogada del grupo hotelero en la
firma legal local Bilzin Sumberg.
“Se hace una ciudad más caminable, una ciudad más
conectada. Estas marcas hoteleras se aprovechan de eso, y se colocan ellas
mismas en estos lugares estratégicos para estos tipos [de empresas]”, agregó.
Levine, director general de Atton, llegó por
primera vez a Miami hace 20 años, dijo, antes de la conectividad y de las ideas
de expandirse hacia el resto de Estados Unidos.
Ahora, sin embargo, “aprovechamos un buen
momento”, manifestó Levine. “Para nosotros, Miami es la primera elección”.
Fuente: www.resmallc.com

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