La canciller Malcorra dijo a
ejecutivos españoles que el Gobierno "no está para ser el proveedor del
trabajo".
La escena remitía a la que
imaginó Herbert James Draper cuando pintó Ulises y las sirenas, en
1909. En un auditorio optimista con la actualidad argentina, empresarios
españoles escucharon ayer el canto oficial. La incógnita fue si, como hiciera
el héroe mítico, se habrán quitado o no la cera de los oídos.
El canto tuvo la letra ideal
para el mundo de los negocios. "La Argentina debe tener un gobierno
inteligente. Esto tiene que ver con que sea el Estado quien defina los marcos
regulatorios y las reglas de juego, pero también quien juegue dentro de esas
reglas. El Estado no está para ser el proveedor del trabajo", afirmó la
canciller Susana Malcorra, ante un auditorio casi repleto.
"Hay que dejar hacer
dentro de un marco definido y cuidar que se utilicen bien los bienes públicos.
El Estado tiene que estar donde tiene que estar. Para ser una red de contención
de los que menos tienen. Vamos a ser un socio previsible, con un rol ya no
inhibidor, sino viabilizador", agregó la funcionaria, entre aplausos, en
el cierre del Encuentro Empresarial Iberoamericano.
"Fue excelente",
elogió Guillermo Ambrogi, presidente de la Cámara Española de Comercio en la
República Argentina. "Muy bueno", coincidió una importante ejecutiva
de una empresa energética ibérica ante LA NACION. Hasta la directora de
Estrategia Global de Asuntos Públicos de Telefónica, Trinidad Jiménez,
circulaba con una gran sonrisa alrededor de Malcorra. La ex canciller española
había criticado elípticamente anteayer los beneficios en los marcos
regulatorios de las telecomunicaciones para algunos actores particulares dentro
del sector, por lo que había pedido una "revisión".
Justamente el primer día del
encuentro, que abrió el presidente Mauricio Macri en el auditorio de Techint,
los empresarios españoles se habían mostrado optimistas pero cautelosos con la
llegada de nuevas inversiones. Algunos pidieron trabajar sector por sector para
revisar las reglas de juego y que sea el Gobierno el que avance con la
inversión, sobre todo en infraestructura.
Como en un dueto
gubernamental, este último punto puso como protagonista al ministro de Hacienda
y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, que una vez cerrado el encuentro almorzó con unos
200 empresarios españoles en el hotel Plaza. "En dos semanas iniciamos un
proceso de licitación de proyectos en energías renovables. Es muy importante,
porque creemos que va a mostrar un proyecto de inversión a 30 años sin
default", prometió el ministro. España es uno de los líderes mundiales en
energía eólica. Otro de los grandes jugadores es Estados Unidos.
Prat-Gay volvió a descartar
una suba de tarifas y a señalar su "convicción" de que la inflación
bajará en el segundo semestre. "La Argentina está de vuelta", repitió
frente a los empresarios aquella frase que había dicho en Estados Unidos tras
cerrar con éxito el capítulo del default. "El gobierno anterior era una
máquina de generar desconfianza. Cambiar esto va a llevar un tiempo, pero
estamos en el camino", indicó, y agregó: "Ordenar el desorden y
restablecer la confianza es una manera de reconstruir el vínculo que se rompió
con la Argentina".
"Ya se terminó el
esquema morenista de freno de importaciones", describió a su turno el
embajador argentino en España, Ramón Puerta. El diplomático dijo a LA NACION
que los empresarios españoles entendieron que el país cambió y que en adelante
se volverá a regir con las reglas de juego que corresponden a los países
civilizados. La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, se mostró
confiada en que lleguen nuevas inversiones a la Argentina, siempre que haya más
"diálogo" y "alianzas" entre el sector público y el
privado.
El director de la Fundación
Iberoamericana Empresarial, Miguel Cortés, destacó que el ministro ya le había
dicho el año pasado que en la Argentina se venía una nueva etapa. "Se
cumplió lo que dijo que iba a hacer. Esto es, superar lo de
los holdouts y generar confianza con el mundo." Lo mismo señaló
Ambrogi, que felicitó los ajustes en la economía. "Había muchas
distorsiones", señaló, y cerró: "Las inversiones están madurando. Eso
es porque la Argentina está de moda".
Fuente: www.lanacion.com.ar

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